27. feb., 2016

CÓMO SE DEBEN DAR ORDENES

 

CÓMO SE DEBEN DAR LAS ÓRDENES

  •  SER CLARAS Y PRECISAS.
  •  SER COMPRENSIBLES PARA LOS NIÑOS.
  •  SER CORTAS.
  •  NO ENTRAR EN CONTRADICIONES CON OTRAS.
  •  SER UN NÚMERO REDUCIDO.
  • DEBEN DARSE DE UNA EN UNA Y SUFICIENTEMENTE ESPACIADAS EN EL TIEMPO.
  • NO DEBEN IR ACOMPAÑADAS DE CONTACTO FÍSICO INSTIGADOR (ESTO LLEVARÁ AL INCUMPLIMIENTO). 

 

PROGRAMA DE REFORZAMIENTO AL DAR ORDENES.

 1.    Utilizar instrucciones cortas, claras y especificas. Hablar delante del niño (no pedírselo a gritos desde otra habitación). Establecer  claramente las condiciones. Si después del tiempo establecido, no ha obedecido, se deberá de ignorar pero no realizar la tarea por él. Dejar pasar un tiempo y dar de nuevo las instrucciones.

  1.  Comenzar haciendo peticiones de acciones. En cuanto coopere se le deberá de alabar y reforzar por su acción bien realizada.
  2.     Se debe tener cuidado, en estos primeros momentos, de hacer las peticiones cuando no se interfieran actividades placenteras del niño, si no, posiblemente, no atenderá a las demandas.
  3.   Además de los esfuerzos sociales (elogios, besos y abrazos) y de los naturales (cuento, comida, chucherias,etc) se pueden incluir otros refuerzos naturales (puntos canjeables), sobre todo para fomentar el cumplimiento de peticiones menos apetecibles para el niño.
  4.   Incrementar poco a poco las peticiones, tanto en número, complejidad, interferencia con    conductas autorreforzantes, etc. Es importante dar el refuerzo en cuanto obedezca.
  5. Se favorece el aprendizaje si se establece una rutina.
  6.  A medida que aprenda a obedecer a la primera, se puede ir dejando de reforzar todas  las cooperaciones y empezar a reforzar de forma esporádica (una de cada dos o tres peticiones atendidas y así sucesivamente) y si dejase de obedecer se volverá a reforzar
  7. Los padres deberán mostrar paciencia, a veces, el proceso es lento, el llevar un registro puede servir para advertir cambios que, de otro modo, serían imperceptibles.

 CUANDO EL NIÑO SIEMPRE DICE NO

  •  El negativismo es una forma segura de llamar y mantener la atención de los otros sobre uno mismo.
  •  En  algunos casos el niño ha aprendido a que sólo o fundamentalmente se le presta atención cuando rehusa  obedecer, cooperar o estar de acuerdo.
  •  También ha podido aprender a negarse a cooperar y a obedecer las órdenes, porque así obtiene otros privilegios ( no realizar tareas que le disgustan, por ejemplo).

 Forma de actuar:

 1.    Dejar de prestar atención a esas conductas.

 2.  Reforzar las respuestas competitivas de cooperación.

 3.    Se comenzará por conductas muy sencillas.

 4Si aún así el niño no obedeciera, se empleará el coste de respuesta y esto consistiría en negarle algo placentero para él para que aprenda lo que obtiene por su negativismo